Con el impulso de RedCLARA y el trabajo coordinado de las redes nacionales de investigación y educación, la región acelera el acceso a infraestructura y acompañamiento especializado para aplicar IA a la bioinformática.
El Programa Early Adopters BIO+IA —parte del lecho de pruebas de bioinformática e inteligencia artificial habilitado por el proyecto BELLA II— avanza en su hoja de ruta y se consolida como una vía concreta para que equipos latinoamericanos accedan, en condiciones reales de investigación, a capacidades de inteligencia artificial aplicadas a la bioinformática.
El testbed BIO+IA funciona como una plataforma regional de captura y procesamiento de información especializada para acelerar el descubrimiento científico. Integra IA generativa, IA lógica y bioinformática estructural para apoyar, por ejemplo, la identificación de redes de interacción molecular y el desarrollo de investigaciones en regulación génica, señalización molecular, enfermedades complejas, medicina de precisión y resistencia antimicrobiana.
La convocatoria, abierta durante marzo, despertó un interés regional amplio: 151 personas de 15 países se registraron y 72 participaron en el webinar de lanzamiento. Las propuestas finales llegaron desde Colombia, México, Chile, Ecuador, Perú, Venezuela, Brasil, Paraguay y Argentina.
Luego de la evaluación técnica y científica, se seleccionaron cinco iniciativas de alto potencial. Cada una cuenta con el respaldo de una Red Nacional de Investigación y Educación (RNIE), miembro de RedCLARA: un engranaje clave para conectar a los equipos con la infraestructura regional de BELLA II y habilitar su acceso al lecho de pruebas.
- Rol de candidatos mitocondriales en la farmacorresistencia del cáncer de mama triple negativo — Universidad del Desarrollo, en colaboración con la Universidad de Chile, con apoyo de REUNA (Chile).
- Sistema de tamizaje molecular con vesículas extracelulares para detección de riesgo de cáncer de mama — Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca y Facultad de Medicina, con apoyo de CUDI (México).
- Identificación de secuencias genéticas asociadas a resistencia a mercurio (MerIA) — Escuela Superior Politécnica de Chimborazo, con apoyo de CEDIA (Ecuador).
- Estrategias de reposicionamiento terapéutico para enfermedad hepática — Universidad Autónoma de Bucaramanga, con apoyo de RENATA (Colombia), en colaboración con el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).
- Diseño y descubrimiento de péptidos inteligentes con potencial antitumoral y antimicrobiano — Universidad Autónoma de Bucaramanga, con apoyo de RENATA (Colombia).
En conjunto, los proyectos se mueven en frentes de alto impacto social y científico —oncología, resistencia antimicrobiana, salud hepática y biomedicina traslacional— y pondrán a prueba, en un entorno regional compartido, nuevas hipótesis y flujos de análisis basados en IA.
El programa se encuentra ahora en su fase de formación, apropiación y uso de la plataforma. Durante las próximas 10 semanas, los equipos recibirán capacitación especializada en el entorno BIO+IA, metodologías de trabajo, herramientas de inteligencia artificial y acompañamiento técnico-científico. El foco de esta etapa estará en fortalecer capacidades en IA aplicada a la bioinformática, utilizar pipelines especializados para investigación biológica, madurar hipótesis científicas y experimentar con análisis asistidos y revisión de resultados. El proceso culminará en el Demo Day —evento regional de cierre previsto para finales de junio de 2026—, cuya preparación comienza durante mayo.
Early Adopters BIO+IA es posible gracias a la articulación impulsada por RedCLARA en el marco de BELLA II, en asociación con la Universidad de los Andes de Venezuela (ULA), y con la coordinación activa de las RNIE de Colombia (RENATA), México (CUDI) y Chile (REUNA). Esta cooperación entre redes —columna vertebral del modelo de testbeds— conectó a los equipos seleccionados con infraestructura regional y con el acompañamiento necesario para ejecutar sus investigaciones.
Con esta cohorte, BELLA II materializa un avance: pasar de la conectividad a la experimentación colaborativa, habilitando que la IA y la bioinformática de frontera se usen desde las instituciones de la región. La iniciativa marca, además, un primer paso para consolidar una comunidad latinoamericana de práctica en BIO+IA, capaz de responder a desafíos científicos de alto impacto con talento local y trabajo en red.

