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BELLA II: conectividad, cooperación y un futuro digital compartido entre Europa y América Latina

BELLA II: conectividad, cooperación y un futuro digital compartido entre Europa y América Latina

A medida que entra en su último año de implementación, BELLA II se ha consolidado como una herramienta clave para fomentar la colaboración digital entre Europa y América Latina y el Caribe.

Liderado por RedCLARA y cofinanciado por la Unión Europea, el programa impulsa la colaboración en los ecosistemas académicos, científicos y de innovación. Esto fortalece el conocimiento como bien público y contribuye al desarrollo inclusivo y sostenible.

En esta entrevista, Luis Eliécer Cadenas, Director Ejecutivo de RedCLARA, reflexiona sobre el proyecto, sus principales logros, el rol de RedCLARA y el impacto que esta cooperación está teniendo —y seguirá teniendo— en universidades, centros de investigación, gobiernos y comunidades.

¿Qué es BELLA II y cuáles son sus principales objetivos?

BELLA II es un proyecto implementado por RedCLARA y cofinanciado por la Comisión Europea, que busca fortalecer la cooperación digital. Entre sus objetivos centrales está ampliar la conectividad avanzada en cinco países: Perú, Costa Rica, Guatemala, Honduras y El Salvador, contribuyendo así a cerrar brechas y a lograr una conectividad regional.

Un segundo componente consiste en desarrollar espacios de experimentación en tecnologías para la transformación digital, que faciliten el acceso a tecnologías avanzadas a universidades, centros de investigación y empresas, para el desarrollo de nuevas soluciones, la generación de conocimiento, la innovación y el fortalecimiento de la investigación, entre otros.

El tercer objetivo es facilitar vínculos más sólidos entre las infraestructuras científicas y académicas de Europa y América Latina y promover el uso estratégico de servicios de conectividad que permitan una colaboración más profunda y sostenida entre ambas regiones. En este sentido, también darle un mejor uso al cable submarino que tenemos, conectando directamente Europa con Latinoamérica.

¿Cómo surge BELLA II y qué resultados tuvo la fase previa?

BELLA II da seguimiento a la fase inicial del proyecto BELLA, que hoy denominamos BELLA I para diferenciarlo. Ese proyecto tuvo dos subcomponentes: BELLA-S y BELLA-T, y concluyó en 2022.

BELLA-S se centró en establecer, por primera vez, una conexión directa entre Europa y América Latina mediante un nuevo cable submarino. Con una extensión de más de 7.000 kilómetros, este cable conecta ahora Sines, en Portugal, con Fortaleza, en Brasil. Esta infraestructura fue diseñada específicamente para atender las necesidades de los sectores académico, de investigación y de educación, ofreciendo altos estándares de capacidad, velocidad y seguridad y otros elementos que habilitan múltiples posibilidades de cooperación

Por su parte, BELLA-T, desarrollada de forma complementaria y simultánea, amplió la conectividad a varios países de la región, aprovechando esa conectividad directa, como Chile, Argentina —que no está dentro del proyecto, pero por la que la conectividad pasa—, Brasil, Panamá y Ecuador. Estos fueron los países inicialmente afectados.

BELLA II es la continuación de ese proceso, con el objetivo de llegar a más países y ofrecer más servicios y capacidades de infraestructura.

¿Por qué es estratégico este proyecto para la región y la cooperación con Europa?

Lo primero, en esencia, porque ayuda a construir y a fortalecer el ecosistema digital regional que apoya actividades de investigación, educación e innovación en la región. Al conectar las universidades y centros de investigación latinoamericanos con grandes capacidades con las europeas, se abren amplios espacios de cooperación y, por supuesto, esa cooperación representa oportunidades de desarrollo, de crecimiento económico, de lograr nuevas aplicaciones y de ampliar aún más los espacios en los que Europa y Latinoamérica trabajan en conjunto.

Sobre todo, en el caso de Latinoamérica, dada las diferencias, vamos a decir de desarrollo de los sistemas nacionales educativos y de innovación, ayuda a “nivelar” para que todos los actores, todas las instituciones, todas las organizaciones puedan tener un acceso más o menos equitativo a recursos que son escasos y que son de gran importancia para su labor. Por ejemplo, temas como cómputo de desempeño, inteligencia artificial, temas de ciberseguridad, en el marco de una cooperación como la que habilita RedCLARA, genera sinergias que fortalecen estos proyectos mucho más.

¿Qué rol desempeña RedCLARA en la implementación de BELLA II y cómo se articula con los socios europeos?

RedCLARA es la líder de implementación de BELLA II, es la organización que lo está llevando adelante. Su articulación con los actores europeos se enmarca formalmente en la Alianza Digital UE–ALC, anunciada en la Cumbre EU–CELAC de 2023. En este contexto, RedCLARA es una organización de cooperación internacional, pero de carácter técnico, que ha habilitado una enorme cantidad de proyectos de inversión, sostenidos y promovidos por la propia Comisión Europea. Estamos hablando de alrededor de 12 proyectos, de los cuales BELLA II es el último de ellos.

¿Cuáles son los principales logros de BELLA II hasta este momento y cómo benefician a universidades, centros de investigación y comunidades?

Hemos implementado servicios muy importantes derivados del proyecto. Uno de los más significativos es el lanzamiento de tres espacios de experimentación o lechos de prueba. Uno de ellos se centra en tecnología blockchain y ha sido desarrollado en alianza con LNet, para que universidades y centros de investigación experimenten y desarrollen soluciones basadas en blockchain. LNET, una organización fundada o creada conjuntamente por RedCLARA, LACNIC y el BidLAB.

Tenemos otro lecho de prueba dedicado a la bioinformática, que utiliza inteligencia artificial y agentes inteligentes para ayudar a descubrir y desarrollar conocimiento en bioinformática o biología celular. El tercer espacio es el de computación de alto rendimiento o HPC, que aprovecha algunas de las infraestructuras ya existentes en Latinoamérica para ofrecerle a la región horas de cómputo de alto desempeño, para proyectos de diversa naturaleza. Esos tres ya están implementados, estamos avanzando en otros más que ya tienen cierto nivel de desarrollo, pero todavía no están prestando servicios, es el caso de ciberseguridad e inteligencia artificial, en un sentido más amplio.

Igualmente, hemos avanzado en negociar e identificar y estamos en un proceso de diálogos competitivos con los posibles proveedores de telecomunicaciones en la región para lograr la conectividad de esto países (incluidos en el proyecto) a través de modelos, con un modelo de compra o de coinversión que creo que puede ayudar muchísimo a evolucionar la forma en que las Redes Nacionales de Investigación y Educación (RNIE) adquieren sus infraestructuras.

Esos son los principales logros, así como  el impulso que le hemos venido dando a la cooperación entre los países en el marco de la Alianza Digital y su vinculación con otros proyectos, como Copernicus, o con otras iniciativas enmarcadas en el contexto de esta cooperación.

¿En qué etapa se encuentra actualmente el proyecto y cuáles son sus perspectivas futuras?

BELLA II se encuentra actualmente en su fase final de implementación, iniciada en enero de 2023 y prevista para finalizar en diciembre de 2026. Con los procesos de cierre administrativo y de entrega de informes finales, así como con el cierre de algunas iniciativas, debería completarse en su totalidad a mediados de 2027.

Durante este período final, las expectativas principales que tenemos se articulan en dos vías: Primero, un incremento importante en la cooperación y el trabajo con los países nuevos que estarán completando su conectividad durante este período, ampliando las capacidades y el uso de la infraestructura y los recursos.

Además, una mirada al futuro contempla la posible ampliación del proyecto a una fase tres, en la que se incorporen países adicionales.

La ambición que tenemos es conectar a toda Latinoamérica y el Caribe a este ecosistema digital. Esperamos seguir trabajando en proyectos sucesivos asociados.

¿Qué impacto tiene BELLA II en las personas y comunidades más allá de la tecnología?

El impacto es doble. En primer lugar, obviamente, hay un impacto directo en estudiantes e investigadores, porque el proyecto BELLA II favorece el uso de tecnologías e infraestructuras que fortalecen su trabajo académico y científico y que de otra forma serían difíciles de utilizar para muchos de ellos. En segundo lugar, existe un impacto indirecto, a través del fortalecimiento de los sistemas nacionales de innovación y de la contribución de la cooperación científica y educativa al desarrollo económico y social. Esos son los dos grandes impactos que el proyecto puede tener.

¿Qué rol deberían desempeñar los distintos actores, gobiernos, universidades, sociedad civil, para maximizar el impacto del proyecto?

Su participación activa en el modelo de proyecto es fundamental. Hemos hablado de la posibilidad de trabajar en el marco de alianzas públicas, motivadas y, como llaman ahora, personales, en el que ahora se usa el término 4P para fortalecer lo más posible la cooperación alrededor de estos temas que afectan a toda la sociedad en general. En la medida que los gobiernos puedan contribuir con recursos, favorecer el desarrollo de otras iniciativas que también acumulen más capacidades en los propios sistemas nacionales en cada país, igualmente a nivel regional, eso va a permitir cada vez un impacto mayor y la participación de todos los sectores en la sociedad es fundamental, para que se le pueda sacar provecho y para que se desarrolle y se aproveche de la manera que hemos planificado.

¿Qué mensaje final le gustaría compartir con los actores de toda la región?

Que aprovechen esta infraestructura desarrollada colaborativamente a lo largo de 23-24 años, a partir del trabajo de RedCLARA en estas temáticas. Es una infraestructura pública con valor de bien público. Al margen de que RedCLARA sea una organización no gubernamental privada. Lo que ha construido realmente a nivel de toda la región es un bien público que puede ser de gran utilidad para todos los actores sociales de cada país de Latinoamérica.

En definitiva, el principal mensaje es que utilicen lo que estamos construyendo y sacarle el mayor provecho posible para los objetivos de desarrollo y el crecimiento económico y social en los países de la región.

RECONOCIMIENTO

BELLA II recibe financiamiento de la Unión Europea a través del Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional (NDICI), bajo el acuerdo número 438-964 con DG- INTPA, firmado en diciembre de 2022. El período de implementación de BELLA II es de 48 meses.

Contacto

Para obtener más información sobre BELLA II, comuníquese con:

redclara_comunica@redclara.net

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